Aventura, Escritos, Sin categoría

Las aventuras de la Audaz Navegante

Prólogo del libro próximo a publicarse.

 

Por Paulina Mastretta Yanes


Prólogo

 

Una fuerte tormenta azota las costas de la isla, el agua se filtra entre las casas de la aldea. La joven de larga cabellera azul, vestida de blanco, con un pájaro del color del mar grabado en medio del traje, corre hacia el pueblo por la colina. Al llegar ve las casas destruidas  y gente sin vida. El agua teñida de rojo se lleva los cadáveres.

La joven se horroriza y piensa en su familia.

Asustada,  deja atrás el pueblo y sigue subiendo. A su paso encuentra a un anciano al borde de la muerte, se le acerca para tratar de ayudarlo. Él la aleja a gritos y le dice que escape. No hace caso e intenta acercarse, cuando lo toca ya está muerto.

Ella se queda inmóvil viendo el cadáver. Escucha la furia del mar. La lluvia cae sobre su cuerpo con tanta fuerza que le duele, pero no tanto como su corazón. El sonido de un derrumbe desde lo alto la hace reaccionar y corre hacia arriba. Tiene que saltar los riachuelos que se deslizan a través  la montaña. Resbala por el lodo. Su voluntad de acero la hace no retroceder. Sólo tiene en mente encontrar a sus padres. Después de muchos tropiezos logra llegar a la cima. Lo primero que ve es su casa derrumbada. Bajo las ruinas sobresale el torso de una figura humana aún con vida. Reconoce de inmediato a la persona atrapada y corre en su ayuda. Al verla, su madre le dice que se aleje porque ellos llegarán en cualquier momento. La muchacha no hace caso y trata de levantar los maderos, pero le son demasiado pesados, sigue intentándolo hasta lesionarse los brazos.

Su madre le grita con voz autoritaria, ella la escucha. Le dice que debe irse de la isla y buscar a su hermano, luego sonríe y la mira deseándole suerte. Se abrazan: ambas lloran, poco a poco la madre cierra los ojos, se queda dormida en un profundo sueño del que no va a despertar.

La joven permanece en silencio. Un sonido escalofriante la perturba y escucha gritos y risas de criaturas seguramente escalofriantes. Besa con ternura a su madre y corre colina abajo hacia la playa. Los bramidos se encuentran entre ella y el mar. Tiene que tomar un atajo. Se desvía entre los árboles altos y arbustos espinosos. Todo va bien, por ahora, pero sabe que el camino se pondrá difícil más adelante. Se agacha y con la prisa uno de los espinos le rasga la cara, no se detiene. Arrastrándose cruza aquélla zona. Una que otra vez las espinas rasgan su ropa y sus brazos. Sigue su camino pues tiene que encontrar a su hermano, como le indicó su madre y ella nunca le ha fallado.

Llega por fin a una playa rocosa. Se fija en el mar furibundo y teme que de repente salga aquella criatura con cuerpo de serpiente de la que escuchó hablar a los viajeros.

Se espanta al escuchar gritos a su espalda. Debe elegir entre la serpiente marina o las criaturas. De algo está segura: olieron la sangre de sus heridas al rasgarse con los espinos.

Comienza acercarse a la orilla del mar saltando entre las rocas. Llega a un peñasco, desde ahí busca con la mirada algún barco o madero que le pueda servir de trasporte. Una ola se estrella contra la roca y la salpica. Busca retroceder, pero instantáneamente regresa a donde está al sentir el frío del agua en sus pies descalzos. Inquieta, busca sus zapatillas y las ve, arrastradas por el mar. Los gritos están a un solo paso, tiene que hacer algo o será demasiado tarde. Regresa la vista a las sandalias y las descubre golpeteando una pequeña barca, agradece a la deidad esa salvación. Salta al agua desde el peñasco. El mar está picado y apenas puede acercarse a la barca, pero tiene que llegar, de eso depende su vida. Escucha voces horribles que arriban a la playa, no desea voltear hasta alcanzar la lancha, antes de que sus fuerzas la abandonen.

Al fin llega a la barca, toma sus zapatillas que milagrosamente siguen flotando detenidas por el bote. Se empieza a alejar de la isla. Escucha un estruendo y una luz resplandeciente cae del cielo. Voltea hacia la playa y se queda pasmada al mirar a un joven de extraña armadura dorada. Una máscara blanca y negra cubre su rostro. Parece distinguir unos cabellos azulados que asoman de su casco. Se pregunta quién podrá ser y por qué tiene los cabellos azules, ya que su clan es el único con ese color. No tiene tiempo de pensar más, traes el joven caballero mira acercarse las temibles criaturas.

Son un ejército de seres amarillos con orejas puntiagudas y narices largas, tienen la cara llena de arrugas de la que sobresalen sus ojos rojos. Cada uno lleva un arma: hachas, arcos, lanzas y espadas. Ella ya no quiere saber más y se voltea. La barca se aleja de la costa arrastrada por el mar, hasta que una ola la avienta hacia las rocas.

En la playa el joven caballero susurra algunas palabras y desaparece. Un rayo cae sobre las criaturas, la niebla empieza a extenderse por la isla, a pesar de la lluvia.

Muy lejos de ahí, una hermosa doncella con un largo vestido blanco y cabello dorado observa la escena en un espejo  y susurra:

–Ya es tiempo.

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Cuentos cortos, Sin categoría

El Pájaro Azul de la Felicidad

¿Conoces la historia en la que un pájaro azul vendrá a dar felicidad y esperanza a todos?

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Se dice que trae suerte y porvenir esta pequeña ave azul a quien llega a verla. Esta es la historia, de un pájaro azul, y de un hombre que hizo todo por quedarse con el ave para si mismo. Se dice que este hombre se pasó mucho tiempo buscando el pájaro azul de la felicidad, y cunado finalmente lo encontró, juró que no le dejaría ir. Para ello, le pidió a un hechicero que convirtiese al ave en una hermosa mujer. Dicha mujer tenía la particularidad de tener el cabello azul y una hermosa voz que hacía que todos los hombres cayeran cautivados por ella. El hombre se casó a la fuerza con la mujer y la mujer tuvo una hija que nació con sus mismas características. La mujer después murió queriendo volar al recordar sus tiempos de ave, pero murió sin lograrlo. Sin embargo el ave ahora habitaba dentro del cuerpo de su hija. Pasaron siglos y el pájaro azul reencarno cada vez que moría, en el cuerpo de una humana que siempre nacía con el cabello azulado, y así fue durante mucho tiempo. Las hijas nunca conocían a las madres, pues cuando una niña nacía, su madre tenía que morir pues no debían existir dos pájaros azules al mismo tiempo. Finalmente, la última pájaro azul nació, y su madre le dio el nombre de Aoi  antes de morir.

Su padre, afectado por la muerte de su esposa, a la que quería de verdad, enloqueció y decidió proteger a su hija, para evitar que naciera otro pájaro azul y que no muriera. De esa manera la encerró en casa desde que era pequeña. Su locura iba empeorando cada vez más, y cuando la niña empezó a cantar y su cabello creció, muchos la consideraron un “ave de felicidad” .

La locura de su padre comenzó a expandirse a los sirvientes y a las personas que habitaban en su mansión y todos dejaron de ver a la niña como una persona, sino como un ave. El padre mandó a construir una enorme jaula de oro que abarcaba una habitación completa, donde encerró a la niña, quien llegó hasta su adolescencia sin ser capaz de salir de esa jaula. Sólo era alimentada por los sirvientes y se la pasaba leyendo libros y deseando salir al exterior alguna vez. Las aves pequeñas entraban por su ventana y ella añoraba salir al mundo exterior. Por fin lo logró una noche, mientras su padre estaba en un viaje de negocios, una de las sirvientas dejó sin querer la puerta de la jaula abierta y la joven salió a escondidas a explorar el mundo que tenía delante.

Aoi El Pájaro Azul

Pero la realidad es que el mundo era más complicado de lo que parecía para una joven que no había salido jamás al mundo y tenía que escapar constantemente de sus perseguidores porqué su padre la buscaba con desesperación. Después de muchos peligrosos caminos logró conocer a personas que la ayudarían y aprendió a ayudar a los demás. El pájaro azul sigue atrapado en el cuerpo de una humana, pero es libre a su manera. ¿Podrá volver a convertirse en el ave azul que vuela y le da felicidad a otros?

 

Escritos, Misterio

El Misterio de la Mansión Mirror

El Misterio de la Mansión Mirror       
             

 Mansión de Ijiwaru My Master (Toujou Sakana)
La lluvia cae sobre la calles de la oscura ciudad. En medio de una solitaria avenida camina una figura tenebrosa que oculta su rostro bajo los largos cabellos negros.
Levanta la vista y a la luz débil de un farol que ilumina su rostro pálido se detiene y deja caer su cansado cuerpo sobre este.
Un hombre cruza esa misma calle, algo apresurado, pues debe llegar a la estación de policía.Hace exactamente media hora le llamaron por teléfono diciéndole que hubo un asalto  a la mansión Mirror ubicada a las afueras de la ciudad.
El hombre se detiene frente al farol mientras consulta su reloj de bolsillo, en aquel momento se percata que a pocos pasos de él, recargada en el farol, hay una joven que oculta su cara bajo  abundantes cabellos.
Él se acerca a ella y le pregunta:
-¿Se encuentra usted bien, señorita?
La joven noresponde, sólo balbucean confusas palabras con una voz grave y fría.
El hombre decide llevarla consigo, pero cuando la joven siente el tacto de sus manos, grita y lo aparta bruscamente con un fuerte empujón provocando que se caiga al suelo.
No termina de reaccionar, al levantarse se da cuenta que la muchacha ha desaparecido.
Se queda parado bajo el farol observando hacia la oscuridad, desconcertado, luego sigue su camino sumido en sus pensamientos.
Las luces de la comisaría permanecen encendidas mientras hombres y mujeres entran y salen rápidamente.
Una joven castañade gafas oscuras espera en la puerta del lugar a una persona. Sostiene en susmanos unos documentos. Se cansa de leerlos y los guarda en una de las tantas bolsas de su gabardina negra de la cual  saca un cigarrillo. Se dispone a encenderlo cuando ve en la sombra que proyecta unárbol a quien estaba esperando.
Desciende por las escaleras hasta llegar a su lado.
-Por fin llegas,James ¿Dónde rayos estabas? – dice algo molesta- Llevo aquí casi una hora.
-Lo siento, tuve un contratiempo- responde James ásperamente.
– ¿Pero qué te pasa hoy? – le pregunta la joven– Luces como si hubieras visto un fantasma.
No es nada Kate, no te preocupes- dice el hombre con suma tranquilidad.
– Está bien- suspira la joven mirándolo con recelo. – Más vale que nos marchemos de una buena vez, hay un crimen por resolver- agregó con entusiasmo a la vez que comenzaba a caminar.

Sombría y tétrica luce la mansión Mirror desde la reja desde donde observaban ambos agentes.
– Vaya, quién lo diría y pensar que antes la mansión estaba llena de vida– dijo Kate mientras prende un cigarrillo.

James permaneceen silencio  mirando aquella triste mansión.Luego pregunta:
¿Qué fue lo que sucedió?
– Un homicidio, o por lo menos eso parece– explica Kate al tiempo que saca los documentos.
Toda la familia Mirror muerta, menos la joven Keira de quien actualmente se desconoce su paradero. No obstante, se cree que ella es la culpable.
James permanece otra vez en silencio recordando a la chica con quien se había topado  ¿Sería acaso la famosa Keira?
¿Sucede algo? – pregunta Kate sacándolo de sus pensamientos.
– No es nada, entremos.
Un largo salón en penumbras es la escena del crimen. Había cuatro cuerpos exactamente: el del señor Mirrror, el de la señora y los de sus dos hijas las gemelas Johana yCarolina. Todos dispersos en distintos segmentos de la habitación.
El cuerpo del señor Mirror reposaba en un sillón verde. Había sido brutalmente atravesadopor una espada, desde atrás del sillón donde aun permanecía.
Las gemelas Johana y Carolina se encontraban sentadas una al lado de la otra, enun pequeño sillón, delante de ellas había dos vasos medio vacíos de una sustancia enrarecida.
Y por último, el cuerpo de la señora Mirror colgaba de un candelabro. La mujerse había ahorcado a sí misma con una bufanda roja.
Esto fue lo que vieron ambos agentes, tras analizar la habitación llegaron a lassiguientes conclusiones:
– Es posible que el señor Mirror le fuera infiel a su esposa, por eso ella, en un ataque de ira,lo atravesó por la espalda – dijo Kate observando hacia el sillón.
– Sin embargo aún no puedo adivinar la razón por la que las gemelas se envenenaron.
Tal ves yo sí pueda deducirlo: Las gemelas estaban profundamente enamoradas una de la otra por lo tanto como todos sabemos, su relación era prohibida; por ese motivo decidieron morir juntas para estar así, unidas en la otra vida-declaró James mientras veía a  las dos gemelas tomadas de las manos y sonriendo satisfechas.
Y con respecto a la señora Mirror, cuando se dio cuenta de lo que había hecho y al ver a sus dos hijas muertas perdió el juicio y se colgó- añadió Kate quien caminaba por la habitación evitando ver a los cadáveres.  – Ahora lo que nos falta es suponer qués sucedió con Keira pues sólo se oyó un grito atemorizante que despertó a los vecinos e inmediatamente nos contactaron.
Es probable que estuviera a fuera, según dicen, toma clases de piano.Simplemente regresó como siempre caminando a su casa y al entrar y percatarse del  profundo silencio corrió al salón principal y vio la misma escena que nosotros.  Luego salió de la casa  y gritó alertando a losdemás, ¿Y dónde está ahora? Sólo Dios lo sabe– respondió James y ambos quedaron en silencio.

Un pequeño lago en el parque de la ciudad parece solitario y abandonado; en medio de éste, una embarcación flota silenciosa. La joven de largos cabellos negrossonríe y sin dudarlo salta al agua sosteniendo una roca. Se hunde en el abismo.Piensa que nadie la ve. Se equivoca. Desde la sombra de un árbol, una figura mira la barca vacía,  sonríe malicioso y satisfecho.
Aventura, Escritos

Relatos de piratas

Primera serie de pequeños relatos sobre piratas, son más bien poemas libres sobre los mismos, más adelante les traeré más cosas que espero que sean de su agrado.

Pirata viendo al mar (Justiminor, Zerochan)


Código de un Pirata

Lealtad a la tripulación,
Amor a la verdad,
Desafío a los obstáculos,
Respeto al mar,
Amistad entre todos,
Pasión por la aventura,
Admiración a la vida.

Anne Bonny (GENZOMAN)

La Audaz Navegante

El barco navega,
hacia un destino incierto,
Sin detenerse.
La mujer gobierna a la tripulación,
Consciente de que el peligro la espera,
Pero ella lo enfrenta,
Los piratas no tienen miedo,
El mar es su aliado,
El mundo su enemigo,
Y su corazón decidido.

Poseidón ataca furioso,
La mujer resiste airosa,
La tormenta concluye,
El cielo se tiñe de rojo

El sol cae, la luna triunfa,
El barco continúa,
La mujer levanta el rostro,
Victoriosa.

Y por último les comparto una canción de cuna (esta no es creación mía pero se ha ido trasmitido de generación en generación en mi familia, mi abuela se la cantaba a mi padre y mi padre a nosotras sus tres hijas. Espero que sea de su agrado.)

Going Merry (One Piece)

A la luz de una pálida luna
yo en un barco pirata nací.
Fue abordaje la voz que en mi cuna
De escuchar a mi padre aprendí.
Yo contaba tres lustros y un día
y abordaba la nave mayor,
vi a mi padre que en lenta agonía,
Entregaba su espíritu a Dios.
“Sé pirata –me dijo–, y no llores,
los piratas no saben llorar.
Y enfrentando este mundo de azares,
no respetes más leyes que a Dios”.
Soy pirata y navego los mares,
por donde quiera se escucha mi voz,
y enfrentando este mundo de azares,
no respeto más leyes que a Dios.